Libro 2 · Parte I · Fundamentos · Capítulo 3

Formulación mínima para entender una ración

Qué significan la proteína, la energía, la fibra y los minerales en la fórmula que te dio el nutricionista, y cómo usar el cuadrado de Pearson para rehacer la cuenta cuando cambia el precio de un ingrediente. Con el caso de un criadero de pollos parrilleros, un ejemplo resuelto y ejercicios. Libro 2, capítulo 3.

4 de noviembre de 2026  ·  20 min de lectura  ·  Por el equipo técnico de Meelko

Libro 2, Fabricar alimento balanceado y pet food · Parte I, capítulo 3. Índice del libro · Capítulo anterior: Harina, pellet o croqueta extrusada.

Al terminar este capítulo vas a poder:

  1. Leer una fórmula de balanceado y decir qué aporta cada ingrediente en proteína, energía, fibra, calcio y fósforo.
  2. Calcular con el cuadrado de Pearson cuánto maíz y cuánta fuente proteica hacen falta para llegar a una proteína objetivo.
  3. Recalcular el costo por kilo de una fórmula cuando cambia el precio de un ingrediente y comparar dos alternativas.
  4. Reconocer qué partes de una fórmula podés ajustar por costo y cuáles solo las cambia el nutricionista.

El caso: Cabaña Los Teros

Omar cría pollos parrilleros en Cabaña Los Teros, cerca de Villaguay, Entre Ríos. Son 6.000 pollos por crianza y seis crianzas al año. Cada pollo come unos 4,8 kg de alimento hasta la faena; cada crianza se lleva cerca de 29 t, y el año, unas 173 t.

Hace dos años dejó la bolsa y fabrica su alimento con un molino y una mezcladora. Carla, su nutricionista, le armó tres fórmulas: iniciador, crecimiento y terminador. La de crecimiento dice, por cada 100 kg: 60 kg de maíz, 32,5 kg de harina de soja, 3 kg de aceite, 1,5 kg de fosfato bicálcico, 1,2 kg de conchilla, 0,3 kg de sal y 1,5 kg de núcleo vitamínico-mineral. Abajo, un bloque que dice "PB 20,0 %, EM 3.020 kcal/kg, Ca 0,91 %, P 0,65 %".

El problema apareció el mes pasado: la harina de soja pasó de 0,38 a 0,46 USD/kg. Por cada 100 kg de fórmula paga 2,60 USD más; con 173 t al año son unos 4.500 USD. Un vecino le ofrece expeller de soja de una prensa de la zona a 0,40 USD/kg.

"¿Puedo cambiar la harina por expeller y listo?", le pregunta a Carla por teléfono. "Podés, pero no es kilo por kilo. Vení y te muestro cómo se lee la fórmula, así la próxima vez hacés vos la primera cuenta."

1. Qué dice una fórmula y qué no dice

Una fórmula de balanceado tiene dos partes. Arriba, la lista de ingredientes con su cantidad, en kilos por cada 100 kg o por tonelada. Abajo, el análisis calculado: lo que esa mezcla aporta en proteína, energía, fibra, minerales y, si el nutricionista lo detalló, aminoácidos. La primera parte es lo que vos pesás; la segunda es lo que el animal recibe.

El análisis calculado no se mide: se calcula sumando lo que aporta cada ingrediente, y por eso se puede rehacer con una calculadora. Si Omar sabe cuánta proteína tiene el maíz y cuánta la harina de soja, puede comprobar el 20,0 % y ver qué pasa si cambia un ingrediente.

Lo que la fórmula no dice es por qué está armada así: detrás del 20,0 % hay un requerimiento del animal en esa etapa; detrás de los 3 kg de aceite, un objetivo de energía; detrás del fosfato y la conchilla, una relación calcio-fósforo. Conviene dejarlo claro desde el principio: la fórmula definitiva de una ración la hace un nutricionista o un veterinario. Este capítulo te enseña a leerla, a verificarla y a proponer un ajuste por costo; no reemplaza al profesional, que valida aminoácidos, vitaminas, límites de inclusión y la sanidad de cada ingrediente.

En el capítulo 1 vimos que un balanceado cubre los nutrientes de un animal en una etapa. Acá van esos nutrientes, uno por uno, con los números que hay que mirar.

2. Proteína: el número que se mira primero

La proteína bruta (PB) es el nitrógeno del alimento multiplicado por 6,25, expresado en porcentaje. Se llama "bruta" porque mide el nitrógeno total, no la calidad de la proteína. El maíz tiene alrededor de 8,5 % de PB; la harina de soja, 44 a 48 % según la partida; el expeller de soja, 40 a 44 %, porque conserva parte del aceite y eso diluye la proteína.

El animal no necesita proteína en sí: necesita aminoácidos, las piezas con las que arma su carne, sus huevos o su leche. En pollos, los dos que primero faltan son la lisina y la metionina. El maíz es pobre en lisina; la soja es rica en lisina y pobre en metionina. Por eso casi toda fórmula de parrilleros lleva maíz, soja y un núcleo con metionina sintética. Dos fuentes proteicas con la misma PB y distinto perfil de aminoácidos dan el mismo número en la planilla y distinto rendimiento en el galpón. Ese es el primer motivo por el que un cambio de ingrediente lo valida el nutricionista.

Para la cuenta que vamos a hacer alcanza con la PB. La lisina y la metionina las revisa Carla.

3. Energía: la que decide cuánto come el animal

La energía metabolizable (EM) es la energía del alimento que el animal puede usar, descontada la que pierde en heces y orina; en aves se expresa en kilocalorías por kilo (kcal/kg). El maíz aporta unas 3.350; la harina de soja, 2.300; el afrechillo de trigo, 1.300 a 1.500; el aceite vegetal, cerca de 8.800. El aceite es la forma más concentrada de subir la energía, y la más cara por kilo.

Hay una regla que cambia la forma de leer la fórmula: el pollo come hasta cubrir su energía. Con más energía por kilo come menos kilos; con menos, come más. Entonces la proteína se piensa en relación con la energía: una ración de 20 % de PB con 3.050 kcal/kg y otra de 20 % con 2.800 no son equivalentes, porque con la segunda el pollo come más y recibe proteína de más, que desperdicia. Cuando ajustás un ingrediente, recalculás las dos cosas.

Cada especie tiene su propia medida: en cerdos, energía digestible o metabolizable; en rumiantes, energía neta. El mismo maíz tiene un valor distinto para cada una, porque cada una lo aprovecha distinto. Usá el de tu animal.

4. Fibra y minerales: los que ponen límites

La fibra bruta (FB) es la parte de la pared de la planta que el monogástrico (pollo, cerdo, perro) casi no digiere. En parrilleros, cada punto de fibra es energía que no está, y la práctica es mantenerla por debajo de 4 a 5 %. Eso limita cuánto afrechillo, harina de girasol o cáscara podés meter, por baratos que estén. En rumiantes es al revés: la fibra es la base de la ración y el rumen la convierte en energía.

Los minerales van en dos grupos. Los macrominerales se dosifican en kilos por cada 100 kg: calcio (Ca), fósforo (P) y sodio (de la sal). Calcio y fósforo forman el hueso; en parrilleros en crecimiento se buscan alrededor de 0,9 % de Ca y 0,65 % de P total. El maíz y la soja casi no traen calcio, y gran parte de su fósforo está como fitato, que el pollo aprovecha poco. De ahí el fosfato bicálcico (aporta P y Ca) y la conchilla (aporta solo Ca).

Los microminerales (hierro, zinc, cobre, manganeso, selenio, yodo) y las vitaminas se dosifican en gramos y vienen en el núcleo o premezcla, que en parrilleros se incluye entre 0,5 y 2,5 kg por cada 100 kg según el producto. Es la parte de la fórmula que nunca se toca por costo: la más cara por kilo y la más barata por su efecto.

Tabla 1. Valores de referencia de los ingredientes del caso (base tal cual). Valores redondeados de tablas de referencia (NRC 1994 y FEDNA); cada partida varía con la cosecha y el proceso. Usá el análisis de tu proveedor cuando lo tengas.

IngredientePB (%)EM aves (kcal/kg)FB (%)Ca (%)P total (%)
Maíz8,53.3502,20,020,28
Harina de soja (46 %)46,02.3004,00,300,65
Expeller de soja43,02.7005,50,300,60
Harina de girasol30,01.60020,00,350,90
Afrechillo de trigo15,51.40010,00,121,00
Aceite vegetal08.800000
Fosfato bicálcico00023,018,0
Conchilla00038,00

5. Base tal cual y base materia seca

Un detalle que confunde: los mismos nutrientes se pueden expresar sobre el alimento tal cual (con su agua) o sobre materia seca (MS), sin el agua. Un maíz con 14 % de humedad tiene 86 % de MS. Si su PB es 8,5 % tal cual, en base seca es 8,5 / 0,86 = 9,9 %: el mismo grano, dos números.

Las fórmulas de aves y cerdos suelen venir tal cual, porque es lo que se pesa en la mezcladora. Las de rumiantes suelen venir en base seca, porque mezclan silajes con 35 % de MS y granos con 87 %. Antes de comparar dos tablas, o una tabla con el análisis de tu proveedor, fijate en qué base están: mezclar bases es un error frecuente y pasa desapercibido porque los números parecen razonables.

6. El cuadrado de Pearson

El cuadrado de Pearson es la forma más rápida de calcular en qué proporción mezclar dos ingredientes para llegar a un porcentaje objetivo de un nutriente. Se usa casi siempre para proteína y es una cuenta de balance: tanta proteína entra con el maíz, tanta con la soja, y la suma tiene que dar el objetivo.

Se dibuja así. Arriba a la izquierda va el ingrediente pobre (maíz, 8,5); abajo a la izquierda, el rico (harina de soja, 46); en el centro, el objetivo. Se resta en diagonal, sin signo, y el resultado va a la esquina derecha opuesta: 46 menos el objetivo son las partes de maíz; el objetivo menos 8,5, las partes de soja. Se suman las partes y cada una se divide por el total: esa es la proporción.

En una línea, para el ingrediente pobre:

kg de pobre = (PB rico − PB objetivo) / (PB rico − PB pobre) × kg de la mezcla

y el rico es lo que falta para completar.

Hay un detalle que casi nadie cuenta y que explica por qué la fórmula de Carla no da 20 % si hacés Pearson "a secas". El cuadrado reparte solo dos ingredientes, pero en la fórmula real hay otros que no aportan proteína y ocupan lugar: aceite, fosfato, conchilla, sal y núcleo. En la de Omar suman 7,5 kg por cada 100. El maíz y la soja se reparten los 92,5 kg restantes y entre los dos tienen que traer toda la proteína de los 100 kg. El objetivo del cuadrado no es 20 %: es 20 / 0,925 = 21,6 %. A esos 7,5 kg los llamamos fracción fija, y a 21,6 %, objetivo corregido.

Con eso, la fórmula de Carla sale sola: partes de maíz 46 − 21,6 = 24,4; partes de soja 21,6 − 8,5 = 13,1; total 37,5. Maíz: 24,4 / 37,5 × 92,5 = 60,2 kg; soja: 32,3 kg. Carla redondeó a 60 y 32,5. Omar acaba de rehacer la fórmula de su nutricionista con una resta, una división y una multiplicación.

Tabla 2. Requerimientos orientativos del pollo parrillero por etapa (base tal cual). Valores de referencia del NRC (1994); las líneas genéticas publican sus propias guías y el nutricionista fija los objetivos de cada caso. Sirven para entender por qué la fórmula pide lo que pide, no para formular sin profesional.

EtapaPB (%)EM (kcal/kg)Ca (%)P disponible (%)
Iniciador (0 a 3 semanas)233.2001,000,45
Crecimiento (3 a 6 semanas)203.2000,900,35
Terminador (6 a 8 semanas)183.2000,800,30

Carla trabaja con 3.050 kcal/kg, por debajo de la tabla: usa menos aceite y acepta una conversión algo peor a cambio de una ración más barata. Es una decisión profesional; Omar trabaja adentro de ella.

7. Qué podés ajustar y qué no

Con lo anterior ya se puede trazar la línea. Podés proponer el reemplazo de una fuente proteica por otra parecida (harina de soja por expeller), recalcular con Pearson el reparto maíz-proteína, verificar que energía, fibra, calcio y fósforo sigan adentro de los objetivos y calcular el costo por kilo de cada alternativa. No podés cambiar los objetivos, tocar el núcleo, la sal o los minerales, ni meter un ingrediente nuevo (girasol, afrechillo, harina de carne) sin que el nutricionista revise aminoácidos, límites de inclusión y sanidad. Tu propuesta va a Carla con los números hechos; ella la valida o la corrige, y la consulta es corta.

Ejemplo resuelto: la fórmula de Omar con expeller

Datos: la fórmula del caso, los valores de la Tabla 1 y los precios supuestos de la Tabla 3. Objetivo: 20,0 % de PB y 3.050 ± 50 kcal/kg de EM, con calcio y fósforo como en la original. La Tabla 3 resume el punto de partida y el resultado; abajo, el paso a paso.

Tabla 3. Las dos fórmulas de crecimiento, con precios supuestos. Precios en USD/kg puestos en planta, supuestos del ejemplo: maíz 0,20; harina de soja 0,46 (antes 0,38); expeller de soja 0,40; aceite 1,10; fosfato bicálcico 0,90; conchilla 0,08; sal 0,15; núcleo 2,50. Reemplazalos por los tuyos.

IngredientePrecio supuesto (USD/kg)Original (kg/100 kg)Costo original (USD)Con expeller (kg/100 kg)Costo con expeller (USD)
Maíz0,2060,012,0058,611,72
Harina de soja 46 %0,4632,514,95--
Expeller de soja0,40--34,913,96
Aceite vegetal1,103,03,302,02,20
Fosfato bicálcico0,901,51,351,51,35
Conchilla0,081,20,101,20,10
Sal0,150,30,050,30,05
Núcleo vitamínico-mineral2,501,53,751,53,75
Total100,035,50100,033,13
PB calculada20,0 %20,0 %
EM calculada3.020 kcal/kg3.080 kcal/kg
Costo por kilo0,355 USD0,331 USD

Paso 1. Comprobar la fórmula original. Proteína: 60 × 0,085 = 5,10 kg del maíz; 32,5 × 0,46 = 14,95 kg de la soja; total 20,05 kg en 100 kg, o sea 20,0 % de PB. Energía: 60 × 3.350 = 201.000 kcal; 32,5 × 2.300 = 74.750 kcal; 3 × 8.800 = 26.400 kcal; total 302.150 kcal en 100 kg, o sea 3.020 kcal/kg. Coincide con lo que escribió Carla.

Paso 2. Decidir la fracción fija. El expeller trae más aceite que la harina de soja, así que Omar propone bajar el aceite agregado de 3 a 2 kg. La fracción fija queda en 2 + 1,5 + 1,2 + 0,3 + 1,5 = 6,5 kg. Para maíz y expeller quedan 93,5 kg.

Paso 3. Objetivo corregido. 20,0 / 0,935 = 21,4 % de PB sobre los 93,5 kg.

Paso 4. Cuadrado de Pearson. Pobre: maíz, 8,5. Rico: expeller, 43,0. Objetivo: 21,4. Partes de maíz: 43,0 − 21,4 = 21,6. Partes de expeller: 21,4 − 8,5 = 12,9. Total: 34,5 partes. Maíz: 21,6 / 34,5 = 0,626 × 93,5 = 58,6 kg. Expeller: 93,5 − 58,6 = 34,9 kg.

Paso 5. Verificar proteína y energía. PB: 58,6 × 0,085 = 4,98; 34,9 × 0,43 = 15,01; total 19,99 kg, es decir 20,0 %. EM: 58,6 × 3.350 = 196.310; 34,9 × 2.700 = 94.230; 2 × 8.800 = 17.600; total 308.140 kcal, es decir 3.080 kcal/kg. Adentro del objetivo de 3.050 ± 50.

Paso 6. Verificar fibra, calcio y fósforo. FB: 58,6 × 0,022 = 1,29; 34,9 × 0,055 = 1,92; total 3,2 %, por debajo del límite de 4 a 5 %. Ca: 58,6 × 0,0002 = 0,01; 34,9 × 0,003 = 0,10; 1,5 × 0,23 = 0,35; 1,2 × 0,38 = 0,46; total 0,92 %. P: 58,6 × 0,0028 = 0,16; 34,9 × 0,006 = 0,21; 1,5 × 0,18 = 0,27; total 0,64 %. Los dos quedan como en la original.

Paso 7. Costo. Con los precios supuestos de la Tabla 3: la fórmula original con la soja a 0,46 USD/kg cuesta 35,50 USD cada 100 kg; la propuesta con expeller cuesta 33,13 USD. Diferencia: 2,37 USD cada 100 kg, 23,7 USD por tonelada. Sobre 173 t al año, unos 4.100 USD. La suba de la soja queda casi compensada.

Paso 8. Lo que Omar le manda a Carla. La tabla con las dos fórmulas y dos preguntas: si la lisina y la metionina siguen cubiertas, y si el expeller del vecino está bien cocido (el expeller de soja mal procesado conserva factores antinutricionales que bajan el rendimiento del pollo). Carla pide un análisis del expeller (proteína, aceite y actividad ureásica), ajusta el núcleo si hace falta y aprueba. Recién entonces Omar mezcla el primer lote.

Ejercicios

Ejercicio 1 (cálculo). Cerdos en terminación con maíz y expeller

Un vecino de Omar engorda cerdos y su nutricionista le fijó 16,0 % de PB en terminación, con maíz (8,5 % de PB) y expeller de soja (43,0 %). La fracción fija es de 4 kg por cada 100 kg (núcleo, fosfato, conchilla y sal). ¿Cuántos kilos de maíz y de expeller lleva cada 100 kg?

Solución

Fracción para maíz y expeller: 100 − 4 = 96 kg. Objetivo corregido: 16,0 / 0,96 = 16,7 %. Partes de maíz: 43,0 − 16,7 = 26,3. Partes de expeller: 16,7 − 8,5 = 8,2. Total: 34,5. Maíz: 26,3 / 34,5 = 0,762 × 96 = 73,2 kg. Expeller: 96 − 73,2 = 22,8 kg.

Verificación: 73,2 × 0,085 = 6,22; 22,8 × 0,43 = 9,80; total 16,0 kg en 100 kg, es decir 16,0 % de PB. La energía, la lisina y el límite de grasa los revisa el nutricionista: en cerdos la EM de cada ingrediente no es la de aves, y el aceite de más cambia la grasa de la res.

Ejercicio 2 (decisión). Tres salidas a la suba de la soja

Omar tiene tres opciones para la fórmula de crecimiento. A: seguir con harina de soja a 0,46 USD/kg. B: pasar a expeller de soja a 0,40 USD/kg (la del ejemplo resuelto). C: reemplazar la mitad de la harina de soja por harina de girasol a 0,25 USD/kg (30 % de PB, 20 % de FB, 1.600 kcal/kg), manteniendo los 3 kg de aceite y la fracción fija de 7,5 kg. Calculá la fórmula C con Pearson, verificá fibra y energía, compará el costo de las tres y decidí.

Solución

Con dos fuentes proteicas en partes iguales se arma primero la mezcla proteica, 50 % harina de soja y 50 % girasol: (46 + 30) / 2 = 38,0 % de PB.

Fracción para maíz y mezcla: 92,5 kg. Objetivo corregido: 20,0 / 0,925 = 21,6 %. Partes de maíz: 38,0 − 21,6 = 16,4. Partes de mezcla: 21,6 − 8,5 = 13,1. Total: 29,5. Maíz: 16,4 / 29,5 = 0,556 × 92,5 = 51,4 kg. Mezcla: 41,1 kg, es decir 20,6 kg de harina de soja y 20,5 kg de girasol.

Proteína: 51,4 × 0,085 = 4,37; 20,6 × 0,46 = 9,48; 20,5 × 0,30 = 6,15; total 20,0 %. Cumple.

Fibra: 51,4 × 0,022 = 1,13; 20,6 × 0,04 = 0,82; 20,5 × 0,20 = 4,10; total 6,05 %. No cumple: supera el límite de 4 a 5 %.

Energía: 51,4 × 3.350 = 172.190; 20,6 × 2.300 = 47.380; 20,5 × 1.600 = 32.800; 3 × 8.800 = 26.400; total 278.770 kcal, es decir 2.790 kcal/kg. No cumple: faltan unas 260 kcal/kg.

Costo de C: 51,4 × 0,20 = 10,28; 20,6 × 0,46 = 9,48; 20,5 × 0,25 = 5,13; aceite 3,30; fracción fija 5,25; total 33,44 USD cada 100 kg.

Comparación: A, 35,50 USD; B, 33,13 USD; C, 33,44 USD cada 100 kg. En el papel, C es casi tan barata como B. Pero para llevar C a 3.050 kcal/kg habría que poner unos 5 kg más de aceite en lugar de maíz (cada kilo que se cambia suma unas 55 kcal/kg), y eso cuesta unos 4,50 USD más cada 100 kg: C pasa a ser la más cara, y la fibra sigue en 6 %. Decisión: B, y va a Carla antes de mezclar el primer lote.

Ejercicio 3. Para tu planta

Este no lleva solución: lleva lo que tenés que hacer y anotar esta semana.

  1. Conseguí la fórmula que estás usando (si comprás la bolsa, pedile al proveedor el análisis garantizado de la etiqueta) y pasala a kilos por cada 100 kg.
  2. Para cada ingrediente anotá PB, EM, FB, Ca y P, del análisis de tu proveedor o de una tabla de referencia, con la fuente y la base de cada valor.
  3. Rehacé el análisis calculado (PB y EM) y comparalo con el de la fórmula; si difiere en más de 0,5 puntos de PB o 50 kcal/kg, preguntale al nutricionista por qué.
  4. Anotá el precio puesto en planta de cada ingrediente, calculá el costo por kilo y marcá los dos ingredientes que más pesan: son los que vas a mirar todos los meses.
  5. Dejá escritos tu fracción fija y tu objetivo corregido, y registrá por lote fecha, fórmula, precios y costo por kilo. En tres meses vas a saber cuánto te mueve cada ingrediente.

Errores comunes

  • Reemplazar kilo por kilo. Cambiar 32,5 kg de harina de soja por 32,5 kg de expeller baja la proteína a 19,1 % y sube la energía: el pollo crece menos. Toda sustitución se recalcula.
  • Mezclar bases. Tomar la PB en base seca de una tabla y los kilos tal cual de la balanza: los números parecen razonables y la ración queda corta.
  • Abaratar por el lado equivocado. Bajar el núcleo o la sal ahorra centavos por kilo y se paga en conversión, patas débiles y mortandad. El costo se ajusta en la fuente proteica y en la energía, nunca en los micro.
  • Usar la tabla como si fuera el análisis. El expeller de una prensa chica puede ir de 38 a 44 % de PB y de 5 a 9 % de aceite según cómo trabajó ese día. Con ingredientes variables, pedí análisis por partida.
  • Bajar la proteína "un poco" para ahorrar. Un punto menos de PB en crecimiento parece nada en la planilla y se nota en el peso a los 42 días. Los objetivos los fija el profesional; vos trabajás adentro de ellos.

Qué máquina corresponde

Para leer y ajustar una fórmula no hace falta ninguna máquina. Para fabricarla hacen falta tres cosas: una balanza que pese bien los micro (una de 0,5 g para el núcleo y la sal, una de plataforma para el resto), un molino para el maíz y una mezcladora que haga uniforme la fórmula. La balanza se compra en cualquier casa del ramo; el molino y la mezcladora, según la escala.

Resumen en cinco líneas

Una fórmula tiene una lista de ingredientes que pesás y un análisis calculado que podés rehacer sumando lo que aporta cada uno. La proteína bruta y la energía metabolizable se leen juntas, porque el animal come hasta cubrir su energía. La fibra y los minerales ponen límites: la fibra resta energía en monogástricos, y el calcio, el fósforo y el núcleo no se tocan por costo. El cuadrado de Pearson reparte dos ingredientes para llegar a una proteína objetivo, siempre sobre la fracción que queda después de los fijos y con el objetivo corregido. Vos proponés el ajuste por costo con los números hechos; la fórmula definitiva la valida el nutricionista o el veterinario.

Preguntas de repaso

  1. ¿Por qué el objetivo del cuadrado de Pearson no es la proteína de la fórmula completa? Porque el cuadrado reparte solo dos ingredientes y los demás ocupan lugar sin aportar proteína. Los dos del cuadrado tienen que traer toda la proteína de los 100 kg, así que el objetivo se divide por la fracción que ocupan.
  2. ¿Qué pasaría si subís la energía de la ración y dejás la proteína igual? El pollo come menos kilos para cubrir su energía y recibe menos proteína por día. Si sube una, hay que revisar la otra.
  3. ¿Por qué la harina de girasol, siendo más barata que la soja, no abarata la ración de parrilleros? Porque trae 20 % de fibra y poca energía: recuperar la energía exige aceite, el ingrediente más caro, y la fibra igual queda arriba del límite.
  4. ¿Qué parte de la fórmula nunca se ajusta por costo y por qué? El núcleo, la sal y los macrominerales: pesan poco en el costo y cubren vitaminas, microminerales, sodio, calcio y fósforo; recortarlos se paga en conversión y sanidad.
  5. ¿Qué pasaría si calculás con valores de tabla un expeller que en realidad tiene 39 % de PB en lugar de 43 %? La ración queda con menos proteína de la que creés (más de un punto en la fórmula de Omar) y el pollo rinde menos. Con ingredientes variables se pide análisis por partida y se recalcula.

Conceptos clave

  • Análisis calculado: el bloque de nutrientes que acompaña a una fórmula; no se mide, se calcula sumando lo que aporta cada ingrediente.
  • Proteína bruta (PB): nitrógeno del alimento multiplicado por 6,25, en porcentaje. Mide la cantidad de proteína, no su calidad.
  • Aminoácidos limitantes: los que primero faltan en una ración; en pollos, la lisina y la metionina. Los revisa el nutricionista cuando cambia una fuente proteica.
  • Energía metabolizable (EM): energía del alimento que el animal puede usar, en kcal/kg. El animal come hasta cubrirla, por eso se lee junto con la proteína.
  • Fibra bruta (FB): fracción de la pared vegetal que el monogástrico casi no digiere. En parrilleros se mantiene por debajo de 4 a 5 %.
  • Macrominerales y núcleo: calcio, fósforo y sodio se dosifican en kilos por cada 100 kg; vitaminas y microminerales vienen en el núcleo, en gramos. Ninguno se recorta por costo.
  • Base tal cual y base materia seca: dos formas de expresar los mismos nutrientes, con el agua o sin ella. Antes de calcular, todo en la misma base.
  • Cuadrado de Pearson: método para repartir dos ingredientes y llegar a un porcentaje objetivo de un nutriente, restando en diagonal.
  • Fracción fija y objetivo corregido: los kilos que no aportan proteína (aceite, minerales, sal, núcleo) y el objetivo dividido por la fracción que queda para los dos ingredientes del cuadrado.

Referencias

  • National Research Council (NRC). Nutrient Requirements of Poultry. Ninth Revised Edition. 1994.
  • FEDNA (Fundación Española para el Desarrollo de la Nutrición Animal). Tablas FEDNA de composición y valor nutritivo de alimentos para la fabricación de piensos compuestos. 4.ª edición. 2019.

Lo que sigue

En el capítulo 4, Las materias primas del balanceado, vemos de cerca cada ingrediente que apareció acá (maíz, soja, expeller, afrechillo, harinas de carne y pescado, núcleos): qué aporta y cómo se almacena para que no lo pierda. Si ya tenés tu fórmula y tus precios y querés dimensionar el molino y la mezcladora, escribinos por WhatsApp o por el formulario de contacto con tus kilos por día.

¿Ya tenés tu caso?

Contanos qué querés producir, con qué material y cuántas toneladas por mes, y te decimos qué máquina corresponde y por qué capítulo seguir.

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